El proyecto de ley de regulación cripto conocido como «Clarity Act» enfrenta una crisis legislativa en el Senado de Estados Unidos, luego de que el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, expresara públicamente su rechazo. La postura del ejecutivo ha generado tensiones dentro del Comité Bancario y podría poner en riesgo el avance normativo del ecosistema cripto en el país.
Coinbase rompe filas y genera crisis en la discusión del Clarity Act
El miércoles 14 de enero, Brian Armstrong, CEO de Coinbase, publicó un mensaje en la red social X donde manifestó su oposición frontal al Clarity Act, el proyecto de ley que busca establecer un marco regulatorio federal para los activos digitales en EE.UU. «Preferimos no tener un proyecto de ley a tener uno malo», escribió Armstrong, criticando especialmente las restricciones sobre los rendimientos (yield) para stablecoins.
Este pronunciamiento se dio apenas 24 horas antes del debate programado en el Comité Bancario del Senado, previsto para el jueves 15 de enero. El Clarity Act ya había sido aprobado por la Cámara de Representantes en julio de 2025, pero su paso por el Senado ha sido más complejo debido a divisiones partidarias y presiones sectoriales.
Uno de los puntos más controvertidos es la posibilidad de que las plataformas cripto ofrezcan rendimientos a los tenedores de stablecoins. Mientras que empresas como Coinbase han generado ingresos significativos por esta vía —355 millones de dólares solo en el tercer trimestre de 2025—, el lobby bancario argumenta que esto podría erosionar los depósitos tradicionales y crear un vacío legal.
Tensiones políticas y conflictos éticos complican el panorama regulatorio
El debate sobre el Clarity Act se inscribe en un contexto político polarizado. Tras la aprobación del Genius Act —una ley centrada en la regulación de stablecoins— durante el verano pasado, tanto demócratas como republicanos han buscado avanzar hacia una legislación más amplia del mercado cripto. Sin embargo, los compromisos bipartidistas han generado fricciones dentro del propio sector.
Entre los temas más sensibles está la inclusión de cláusulas éticas para evitar conflictos de interés entre funcionarios públicos. Legisladores demócratas, como Ruben Gallego (D-AZ), consideran estas disposiciones una «línea roja». Estas medidas apuntan directamente a figuras cercanas al expresidente Donald Trump, cuya familia mantiene vínculos con la plataforma World Liberty Financial.
Por su parte, Elizabeth Warren (D-MA) ha intensificado su presión para establecer controles estrictos sobre el sector cripto. En contraste, republicanos como Tim Scott (R-SC) han rechazado las cláusulas éticas y respaldan una regulación más favorable al crecimiento del ecosistema digital.
Divergencias dentro del sector cripto generan incertidumbre
A diferencia de Armstrong, otros actores relevantes del ecosistema han expresado su apoyo al proyecto. Arjun Sethi, cofundador de Kraken, publicó en X: «Retirarse ahora no preservaría el status quo. Solo prolongaría la incertidumbre y dejaría a las empresas estadounidenses operando bajo ambigüedad mientras otros países avanzan».
Asimismo, varios grupos de vigilancia ciudadana enviaron una carta al Comité Bancario expresando preocupación por la falta de mecanismos efectivos para prevenir conflictos de interés entre legisladores y funcionarios con inversiones cripto.
A nivel institucional, un lobista anónimo advirtió que «hay una posibilidad real de que esto explote en comisión», reflejando las tensiones acumuladas. Aunque los republicanos tienen mayoría numérica en el comité, la retirada del apoyo demócrata podría bloquear cualquier avance legislativo.
Escenario incierto para las empresas y mercados cripto
La falta de consenso sobre el Clarity Act podría tener efectos inmediatos sobre la industria cripto estadounidense. Si el proyecto queda estancado o se aprueba sin disposiciones clave —como los rendimientos por stablecoins—, muchas empresas seguirán operando bajo un entorno regulatorio ambiguo.
A nivel económico, esto representa un riesgo competitivo frente a jurisdicciones como Europa o Asia, donde ya existen marcos regulatorios definidos. La fragmentación normativa también podría limitar la innovación y generar inseguridad jurídica para inversores institucionales.
No obstante, si se logra aprobar una versión atenuada del proyecto sin restricciones severas sobre productos financieros cripto, plataformas como Coinbase podrían salir beneficiadas. La empresa ya ha demostrado capacidad para monetizar sus operaciones con stablecoins, lo que le otorga ventaja frente a competidores menos diversificados.
Próximos pasos clave en la batalla legislativa por las criptomonedas
Todas las miradas están puestas en el Comité Bancario del Senado, que debe debatir las enmiendas al Clarity Act antes de llevarlo a votación plenaria. La división interna entre legisladores demócratas y la presión pública ejercida por figuras como Armstrong podrían retrasar o incluso descarrilar completamente el proceso legislativo.
A corto plazo, se espera que los senadores busquen renegociar algunos puntos conflictivos para mantener vivo el consenso bipartidista. Sin embargo, si no se alcanza un nuevo acuerdo antes del receso legislativo invernal, es probable que la discusión se postergue hasta después del primer trimestre fiscal.
A nivel estratégico, esta situación también pone a prueba la capacidad política del sector cripto para influir en Washington. Armstrong ha invertido millones en campañas pro-blockchain durante 2024 y 2025; no obstante, su postura intransigente podría aislarlo dentro del propio ecosistema tecnológico.
💡Texto final con una idea clara y directa: La fractura entre líderes del sector cripto y legisladores estadounidenses refleja no solo diferencias regulatorias sino también visiones contrapuestas sobre cómo integrar al ecosistema digital dentro del sistema financiero tradicional. El resultado legislativo del Clarity Act marcará un precedente clave para definir si EE.UU. liderará o quedará rezagado frente a otras economías en materia regulatoria blockchain.
Preguntas frecuentes (FAQ)
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¿Qué es el Clarity Act?
Es un proyecto de ley federal que busca establecer normas claras para regular los activos digitales y las plataformas cripto en Estados Unidos. -
¿Por qué Coinbase se opone al proyecto?
Su CEO considera que algunas disposiciones —como las restricciones al rendimiento por tenencias de stablecoins— perjudicarían tanto a usuarios como a empresas innovadoras. -
¿Qué impacto puede tener esta disputa en el mercado cripto?
La incertidumbre regulatoria podría frenar inversiones y empujar a empresas estadounidenses a migrar hacia jurisdicciones con marcos jurídicos más claros.






